Qué es un proxy y para qué sirve

A continuación vamos a explicar qué es un proxy y para qué sirve.

Mientras que un servidor VPN encriptará todo el tráfico de datos que entra y sale de nuestro ordenador, no sólo de navegadores sino de todo tipo de aplicaciones o programas. Al usar un proxy se cambia la dirección IP solamente del navegador o de un programa que lo esté usando en concreto, pero las demás funciones del ordenador o teléfono siguen usando la IP address que nos dé nuestro proveedor de internet. Aparte en el navegador, la dirección IP que nos da un proxy no suele ir tan bien encriptada y oculta como la que nos da un VPN. Sin embargo, si necesitamos utilizar muchas direcciones IP para hacer web scraping, o si queremos que la localización de nuestra dirección IP sea mucho más precisa, eligiendo una provincia o incluso una ciudad, entonces también nos conviene más utilizar un proxy, o utilizarlo al mismo tiempo conectados ambos, tanto el proxy como el VPN.

Hay 3 tipos de proxies, los llamados transparente, anónimos y proxys élite. Los mejores y más fiables son los proxies élite, ya que ocultan la IP address y además no son detectados como proxys por casi ningún sitio web. Decimos casi porque es difícil engañar a Google por ejemplo si la IP address es un proxy o no, pero los proxys élite no suelen ser detectados por casi ninguna website.

Las ventajas de usar un proxy son numerosas, ya que te permite navegar sin mostrar tu IP address y acceder a contenido restringido. Además, al utilizar un proxy, tu información personal estará protegida y podrás evitar la censura en línea. Es importante elegir un buen servidor de proxy, como los que se encuentran en nuestra Comparativa de Proxies, para garantizar un rendimiento óptimo y una mayor seguridad al navegar por Internet. Un proxy confiable te ofrecerá una conexión rápida y segura, protegiendo tus datos y permitiéndote disfrutar de una experiencia en línea sin restricciones.

No es recomendable en absoluto utilizar proxies gratuitos, ya que se dan muchos casos de robos de datos al usarlos, y aunque hay varias páginas con proxys gratuitos, desaconsejamos totalmente utilizarlos.

Puedes encontrar buenos servidores proxy a precios asequibles, y puedes empezar comprando por ejemplo 1 Gigabite de tráfico en los mejores servidores proxy por alrededor de 5 euros, con los que podrás probar incluso varios millones de direcciones IP, y utilizar proxys residenciales, de dirección estática y de varios tipos.

Hay algunos sevidores proxy que son muy baratos, pero son revendidos de otra empresa previamente y con seguridad ya han sido usados por varios usuarios para hacer spam o cualquier otra actividad ilegal online, con lo que ya nos los encontraríamos en alguna blacklist, entonces tampoco son para nada recomendables usarlos si su precio es de 3 o 4 dólares mensuales y ofrecen muchos, pero luego podemos comprobar que están todos o casi todos en varias listas negras y puede ser contraproducente usarlos, o simplemente no sirven, ya que puede que nos impidan simplemente registrarnos en plataformas y websites con ellos si ya han sido baneados. Hay que elegir siempre un servidor proxy de confianza, y elegir los paquetes de datos y tipo de proxy que mejor se adapte a lo que queramos hacer.